02 febrero 2009

LA GÜIJA

¿Qué es la Ouija?

"OUIJA" como palabra se cree que proviene de dos lenguas diferentes, OUI, en francés y JA, en alemán, significan ambos "si".

Una ouija es una especie de tabla que tiene un puntero que se mueve en diferentes direcciones y da un mensaje. Generalmente tiene escrito en una de sus puntas la palabra "SI" y en la otra la palabra "NO", y en la parte superior media o en forma de círculo, tiene todas las letras del diccionario y a veces números.


Generalmente funciona con varias personas que ponen su dedo sobre el puntero y este se mueve marcando alguna letra, número o palabra dependiendo de la respuesta a una pregunta hecha por el médium o las personas que hacen la sesión. La respuesta a través del movimiento es supuestamente hecho por un ser invisible que comunica mensajes.

La Ouija en la historia

Hay indicios de este tipo de tablas desde tiempos muy antiguos. En la antigua China se hablaba del uso de diferentes formas para comunicarse con entes que datan de más de 500 años antes de Cristo.

Según un intérprete de la vida de Pitágoras (consideremos que él nació en el año 582 aC. y falleció en el 500 aC.), el mismo filósofo y sus acompañantes hacían sesiones similares a las que se hacen con la ouija, ya que había un artefacto como mesa que se movía hacia diferentes símbolos.

Estos tipos de instrumentos también eran conocidos en el Imperio Romano (27 aC. al 476 dC.) e incluso hay señales que indican que se usaban en la Roma como República, es decir, muchas años antes (510 aC. al 27 aC.). Por ejemplo, hace más de tres siglos se hablaba de tres personas que pudieron saber el nombre del emperador que sucedería al que se encuentraba en aquel momento. Las tres personas fueron culpadas de delitos de traición y el supuesto sucesor (Teodosio), fue ejecutado.

Incluso en la América precolombina había artefactos como las Tablas Squidillatc, con las cuales podían determinar ciertos misterios, pero consideramos a nuestro entender esto más parecido a la rabdomancia.

El espiritismo se conoce hace mucho tiempo, pero el moderno se inició en el siglo XIX con dos niñas hermanas que crearon un juego por los años 1850 o menos. Según lo que ellas contaban, sus juegos hacían que se produzcan ruidos extraños sobre la mesa (golpes de SI y NO). Esto dio pie a que se crease alguna otra forma de contactarse con otros entes. Segun Margaret Fox, una de las hermanas médium y quien más fama adquirió, en su adultez admitió haber utilizado trucos para simular golpes en la mesa.

En el año 1853 el espiritualista fracés Panchette diseñó una ouija similar a la que conocemos en la actualidad. Después de algunos arreglos de otras personas, William Fuld compró los derechos de autor y los patentó.

En la actualidad este tipo de tablas se venden fácilmente, casi como juegos para niños, pero debemos saber que puede acarrear muchos problemas.
¿Cómo funciona?

Como explicamos anteriormente (ver), la tabla ouija sirve como puente o medio para comunicarnos con seres del "más allá" y conseguir todo tipo de respuestas. El propósito del "juego" de la ouija es comunicarse con algún ente invisible al humano y que se manifiesta en este tipo de "sesiones". Las personas que trabajan con la ouija casi nunca eligen el ente, por lo tanto pueden encontrarse con cualquier tipo.

Hay personas que no creen en el poder, dice que son simples trucos o, alguien un poco más crédulo, algún tipo de movimiento telekinético originado por algún presente sin que este lo sepa. Quienes se aventuran más dicen que cuando se trabaja con la ouija se está manteniendo contacto con entes extraños, ya sean personas fallecidas, demonios, etc.

Para algunos entendidos del tema, muchos de los practicantes de este juego no saben el poder que tienen en sus manos y muchos entendidos en el tema dicen que se debería tener conocimiento completo sobre el funcionamiento del mismo. Según personas que investigan el tema la ouija funciona de forma telepática; quienes participan llaman telepáticamente a una entidad y esta puede o no aceptar la comunicación (el problema están cuando los entes "juegan" con los participantes).


En la sesión

La sesión ouija no es fácil de armar, entre los presentes debe haber alguien que se comporte como conexión (médium) y para esto debe tener una especial sensibilidad. Los demás integrantes funcionan como "amplificadores" de la señar de la entidad.

Los participantes deben estar en plena conciencia de lo que van a hacer. Generalmente el médium es el único encargado de hablar y preguntar al espíritu las cuestiones que él o los integrantes les plantean. Ya "conectados", para comunicarse, el ente moverá el puntero letra por letra, número por número o se posará en un SI o un NO, si la pregunta lo amerita. El médium es quien más sensaciones persive en estos casos, ya que pueden entrar en trance y es quien más cuidados debe tener (nunca se sabe con quién se puede encontrar).

Al ser terminada la comunicación el ente normalmente se va, pero el problema comienza cuando este no quiere irse. Debemos saber que esta comunicación abre una especie de puerta entre el más allá y este mundo y los peligros siempre existen. Hay casos de personas que sirven como puente de comunicación y llagan a tener una especie de obsesión con esta práctica (ocasionada por el ente que quiere comunicarse). Debemos saber que existen demonios muy inteligentes, que conocen nuestres debilidades.

Según algunos estudiosos, existen niveles diferentes en donde se encuentran los espíritus: los espíritus superiores en el nivel superior o esfera superior, a los cuales no podemos acceder por la ouija, los espíritus inferiores, que se encuentran en la "esfera inferior" a los cuales se puede acceder.


¿A quiénes podemos encontrar y para qué usarla?

Los expertos del tema dicen que por la ouija es imposible hacer contacto con Dios o con el Demonio, sino con otro tipo de seres. Uno puede contactar con almas en pena, espíritus que se encuentran confundidos y que generalmente no saben que están muertos (esto suele pasar en casos de muertes violentas, inesperadas o atroces), los espíritus burlones, bastante pesados y peligrosos, ya que conocen secretos nuestros, quienes suelen hacerse pasar por familiares fallecidos.

Podríamos usar la ouija para comunicarnos con un alma en pena o perdida que se encuentra, por ejemplo, en una casa. Algunos las ayudan para que comprendan su situación, y en el caso de un alma perdida, para que tome conciencia de que ya murió y pueda descansar en paz.

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