04 abril 2009

LA LIMPIADORA DE LA ESCUELA

Durante mi primer semestre en la escuela de enfermería, nuestro profesor nos dio un examen sorpresa, yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la última: “¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?”.

Seguramente esto era algún tipo de broma, yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de 50 años, pero ¿cómo iba yo a saber su nombre?

Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco.

Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta, contaría para la nota del examen. “Absolutamente” dijo el profesor. “En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Ellas merecen su atención y cuidado. Aunque sólo les sonrían digan: ¡HOLA!.
Nunca olvidé esta lección, también aprendí que su nombre era Dorotea.
TODOS SOMOS IMPORTANTES
Yo aprendí esta lección de otra manera, dándome cuenta que al dirigirme a alguien tenía que conocer su nombre, pues me veía en “apuros” si no lo sabía, actualmente es cuando me percato más de que tengo que memorizarlo, no tengo mala memoria para ello, pero el caso es que a veces, se me olvida preguntar o pedir que me lo repitan si resulta que no he prestado atención, otras veces me conformo con preguntarlo a escondidas, y también sé que para dirigirse a alguien es halagador y respetable mencionar su nombre, tanto como para abrir una conversación, como para terminarla y durante ella .

PARA SER CHULO EN ESTA VIDA HAY QUE TENER

Resulta que llegamos el otro día a una terraza de un bar en mi pueblo (Griñón) con el A6, mi mujer y yo.

Aparco justo enfrente de las mesas y sillas y al lado de un pedazo de mercedes 600 SEL V12 con matricula M-....-NM. O sea que, si no me equivoco, es de 1992 más o menos.

Bueno, a lo que vamos, nos sentamos junto enfrente de los dos coches y creo que el dueño era un cincuentón que estaba tomando algo con su mujer a nuestro lado.

En esto llega un 206 'ultrastreetrayotunnig' en un color inexplicable y todo reluciente y lo típico: con las ventanillas bajadas y la música de máxima FM a tope y pegando acelerones para que se oyeran sus 'maxmegatubarros'.

Va el tío y aparca en doble fila detrás (en gran parte) del mercedacos y del mío.Se bajan dos pinpines con los pelos despeinados hacia arriba y engominaos hasta el culo, se quedan mirando el Mercedes y mi A6 y van a sentarse en la mesa de al lado con otros tres colegas que ya estaban en la terraza.

A la que venían a sentarse, el hombre del Mercedes le dice educadamente al chico que le quite el coche que va a salir.

El neng le dice que 'sí, que ahora mismo' y entre risas con sus amigos comenta por lo bajini que 'una mierda, que mucho coche pero que le va a tocar esperar un ratito'.

Mientras el se regocija con sus amiguitos, los cuales también se partían el culo, el cincuentón del Mercedes con el coche ya un rato encendido le toca el claxon y le dice que haga el favor de quitárselo y el niñato le dice 'que te esperes hombreeee, tanta prisa y tanta polla' (palabras textuales) y el crío sigue bebiéndose su caña con los amigos, de fondo, partiéndose el culo.

(Ahora viene lo bueno)

El tío del mercedes mete marcha atrás y acelera a tope con los 408 CV que tiene el bicho (si no me equivoco) y le mete al 206 un estacazo del copón empotrándole toda la puerta del copiloto para dentro medio metro por lo menos.

Yo, y todos los de allí, nos quedamos así, menos el crío del 206 que se quedo blanco.Se abalanzan sobre el viejo todos los chavales, y tres o cuatro tíos que estábamos allí les paramos los pies.

El dueño del 206 le empieza a gritar al del mercedes 'que si está loco, que si tal'....

El cincuentón se baja tranquilamente (la mujer ni se menea, se queda sentadita) y le suelta al chaval 'que creía que ya se lo había quitado y que no había visto el coche' y le dice - para mi - la frase del siglo (al loro):'MIRA, HIJO: PARA SER CHULO EN ESTA VIDA HAY QUE TENER COJONES Y DINERO. Y ahora saca los papeles, que hacemos el parte y, no te preocupes, que la culpa la he tenido yo. Pero tu coche se va ha quedar un mesecito en el taller, un poco más de lo que tu me has hecho esperar a mi'.


Impresionante la gente hasta aplaudía, el niñato no sabia donde meterse y creo que no va ha olvidar esa frase en su vida.

Je,je... fue para verlo, casi le pido un autógrafo al del mercedes, mi héroe, y hasta a la mujer, que ni siquiera hizo gesto de preocupación. (A todo esto decir que el mercedes ni siquiera se abolló. Sólo unos rasguños de la inexplicable pintura del otro y ya está. Vamos, ni comparación con lo que le hizo al 206).