24 enero 2011

Curiosidades crematísticas de los aeropuertos españoles

Si dividimos el resultado económico de cada aeropuerto durante el ejercicio económico de 2009 por el número de pasajero anuales, podemos calcular los euros que habría que cobrarle a cada pasajero para pagarla. Por contra, en aquellos aeropuertos que den beneficios, el resultado implicaría devolverle esos euros a cada pasajero.
Un pasajero que vuele en Barajas tendría que pagar 6,42 euros de más. Uno de Pamplona, 22,7, uno de Burgos, 201,33, uno de Vitoria, 361,10 y finalmente, uno de Huesca-Pirineos que se vaya a esquiar, la friolera de 969,81 euros.
Si en vez del resultado económico imputásemos la deuda financiera, la cantidad resultante es tan astronómica que daría vértigo.
Esta reducción al absurdo (o no) demuestra lo que ocurre si se rompe un modelo de gestión en red por la privatización y los aeropuertos grandes dejan de sustentar a los pequeños.
Una reflexión adicional es: ¿un servicio público prestado por el Estado debe dar beneficios? ¿Se le debe cobrar a los ciudadanos dos veces las cosas? ¿se debe construir un aeropuerto cuando ya se sabe que jamás será viable económicamente?
Fuente de los datos (2009):
http://estadisticas.aena.es/csee/ccurl/286/698/Anual-definitivos_2009.pdf