08 noviembre 2009

A ESPERANZA NO LE SALE DE LOS ZAPATOS RESPONDER

Advertía el otro día a los periodistas nuestra aguerrida Aguirre, que antes de preguntarle observaran la altura de sus zapatos, y que sin tacón no hay respuestas. Y sin embargo, pese a la claridad del mensaje, se empeñaban los periodistas, sólo un día después, en volver a preguntarle, alegando que ese día sí llevaba tacones. Está claro que no han entendido el mensaje, si Esperanza no responde a los periodistas no es porque no le salga de los zapatos, si no de otro sitio que ella, como persona educada y de familia de abolengo que es, jamás mencionaría en público (y sospecho que ni en privado).

La actitud de Esperanza con los periodistas no es algo que ella haga por su libre albedrío, si no que es una de las señas de identidad de nuestro partido. Sé que muchos de ustedes, ávidos lectores de prensa extranjera, estarán acostumbrados a que en otras democracias los periodistas son el vehículo de comunicación entre los ciudadanos y los políticos, pero ya saben que España es diferente y nosotros más que diferentes somos raros, entendiendo como raros una especie que ha evolucionado por cuestiones históricas de forma paralela al resto.

Ni nuestros padres, ni nuestros abuelos tuvieron que dar nunca explicación a nadie de sus acciones. Las cosas eran como eran, porque lo decíamos nosotros por nuestros…zapatos. Y para el que no lo entendiera ancha era la frontera y estrechos los patios de las prisiones. Son muchos siglos de historia como para pedirnos ahora un cambio así de radical en apenas tres décadas.

Pero créanme, estamos esforzándonos en cambiar. Entendemos muy bien que algunos de ustedes nos han votado, que nos ganamos la vida (y muy bien por cierto) gracias a ese voto, y que tampoco es un esfuerzo tan grande de vez en cuando decirles por qué hacemos esto o aquello. Dennos tiempo y yo les prometo que antes de que sus hijos tengan nietos, habremos pasado de los actuales comunicados grabados y de las conferencias de prensa sin preguntas (que es como decir sin prensa), a algo más parecido a lo que ven ustedes por esos mundos de Dios. De momento sigan fijándose en los zapatos de Esperanza, pero más que en los tacones en la dirección que puedan tomar.

BORJA MARÍA ZALLANA DE LOS ACEBOS

No hay comentarios: